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RV MIERCOLES

Authored by Damaris Cuivin

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1.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

La lucha actual contra las drogas en Perú se traduce en la disminución de los cultivos ilegales de hoja de

coca, insumo vital para el narcotráfico. Aun así, este problema está a años luz de acabar, pues Perú es un

paraíso para las narcoavionetas, que entran y salen del país y muy pocas son intervenidas.

Esto motivó que se apruebe el derribo de las avionetas sospechosas de trasportar estupefacientes, pero

la guerra armada contra las drogas no tiene que ser el único método para evitar que esta sustancia

perjudique a la población con sus efectos comprobados. Una posibilidad es legalizar su comercialización.

La lógica detrás de ello es que, cuando deje de ser una actividad ilícita, el tráfico de drogas ya no será un

negocio rentable y no generará tanto dinero. Hay distinciones, pues algunos se mantienen a favor de la

lucha contra las drogas duras (cocaína) pero están a favor de que se legalice la marihuana.

No olvidemos que en 2011 Alejandro Toledo sugirió que despenalizar el consumo de droga es una «línea

a explorar», de modo que el Perú no se convierta en un narcoestado. No pasó mucho para que sus

opositores lo hicieran leña por ese comentario (PPK entre ellos, quien en esa campaña estuvo de acuerdo

en legalizar solo la marihuana).

Como sabemos, Uruguay legalizó la marihuana y, según una encuesta del 2014, el 17 % de estudiantes de

secundaria la consumió, a diferencia de un 15 % que prefirió el tabaco. También se ha incrementado el

número de personas que cultiva marihuana en sus domicilios.

La ONG peruana Cedro se opone a la legalización de la marihuana por considerarla no solo nociva, sino

una «droga de entrada», tras lo cual el usuario puede consumir las sustancias «duras». El Código Penal

establece que es legal poseer drogas en las siguientes cantidades máximas: 5 g de pasta básica de cocaína,

2 g de clohorhidrato de cocaína, 8 g de marihuana, etc. De superarse estas cantidades, hablamos de

posesión para el tráfico ilícito.

¿Legalizar las drogas en general serviría para hacer del narcotráfico un negocio no rentable? Hay quienes opinan

que sí por lo expuesto anteriormente, otros que eso no funcionaría en Perú, que es el segundo productor mundial

de hoja de coca (Colombia nos quitó la corona). De aquí, además, parten por aire, mar y tierra los derivados de esa

planta para consumo en los cinco continentes.

La República. (24 de noviembre de 2015). «Tres temas polémicos que necesitan ser discutidos en la

campaña presidencial».

  1. Principalmente, el autor noticia sobre

A) los diversos enfoques de los candidatos presidenciales sobre las drogas legales.

B) las diversas opiniones sobre la despenalización del comercio de drogas en Perú.

C) los peligros que trae consigo la legalización de la comercialización de las drogas.

D) los beneficios socioeconómicos de legalizar la distribución de drogas en el Perú.

E) el fuerte rechazo de políticos e instituciones peruanas a que se legalicen las drogas.

2.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

La lucha actual contra las drogas en Perú se traduce en la disminución de los cultivos ilegales de hoja de

coca, insumo vital para el narcotráfico. Aun así, este problema está a años luz de acabar, pues Perú es un

paraíso para las narcoavionetas, que entran y salen del país y muy pocas son intervenidas.

Esto motivó que se apruebe el derribo de las avionetas sospechosas de trasportar estupefacientes, pero

la guerra armada contra las drogas no tiene que ser el único método para evitar que esta sustancia

perjudique a la población con sus efectos comprobados. Una posibilidad es legalizar su comercialización.

La lógica detrás de ello es que, cuando deje de ser una actividad ilícita, el tráfico de drogas ya no será un

negocio rentable y no generará tanto dinero. Hay distinciones, pues algunos se mantienen a favor de la

lucha contra las drogas duras (cocaína) pero están a favor de que se legalice la marihuana.

No olvidemos que en 2011 Alejandro Toledo sugirió que despenalizar el consumo de droga es una «línea

a explorar», de modo que el Perú no se convierta en un narcoestado. No pasó mucho para que sus

opositores lo hicieran leña por ese comentario (PPK entre ellos, quien en esa campaña estuvo de acuerdo

en legalizar solo la marihuana).

Como sabemos, Uruguay legalizó la marihuana y, según una encuesta del 2014, el 17 % de estudiantes de

secundaria la consumió, a diferencia de un 15 % que prefirió el tabaco. También se ha incrementado el

número de personas que cultiva marihuana en sus domicilios.

La ONG peruana Cedro se opone a la legalización de la marihuana por considerarla no solo nociva, sino

una «droga de entrada», tras lo cual el usuario puede consumir las sustancias «duras». El Código Penal

establece que es legal poseer drogas en las siguientes cantidades máximas: 5 g de pasta básica de cocaína,

2 g de clohorhidrato de cocaína, 8 g de marihuana, etc. De superarse estas cantidades, hablamos de

posesión para el tráfico ilícito.

¿Legalizar las drogas en general serviría para hacer del narcotráfico un negocio no rentable? Hay quienes opinan

que sí por lo expuesto anteriormente, otros que eso no funcionaría en Perú, que es el segundo productor mundial

de hoja de coca (Colombia nos quitó la corona). De aquí, además, parten por aire, mar y tierra los derivados de esa

planta para consumo en los cinco continentes.

La República. (24 de noviembre de 2015). «Tres temas polémicos que necesitan ser discutidos en la

campaña presidencial».

  1. 2. En el texto, la expresión AÑOS LUZ connota

A) completa ironía.

B) la desesperación.

C) mucha celeridad.

D) tiempo efímero.

E) dificultad extrema.

3.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

La lucha actual contra las drogas en Perú se traduce en la disminución de los cultivos ilegales de hoja de

coca, insumo vital para el narcotráfico. Aun así, este problema está a años luz de acabar, pues Perú es un

paraíso para las narcoavionetas, que entran y salen del país y muy pocas son intervenidas.

Esto motivó que se apruebe el derribo de las avionetas sospechosas de trasportar estupefacientes, pero

la guerra armada contra las drogas no tiene que ser el único método para evitar que esta sustancia

perjudique a la población con sus efectos comprobados. Una posibilidad es legalizar su comercialización.

La lógica detrás de ello es que, cuando deje de ser una actividad ilícita, el tráfico de drogas ya no será un

negocio rentable y no generará tanto dinero. Hay distinciones, pues algunos se mantienen a favor de la

lucha contra las drogas duras (cocaína) pero están a favor de que se legalice la marihuana.

No olvidemos que en 2011 Alejandro Toledo sugirió que despenalizar el consumo de droga es una «línea

a explorar», de modo que el Perú no se convierta en un narcoestado. No pasó mucho para que sus

opositores lo hicieran leña por ese comentario (PPK entre ellos, quien en esa campaña estuvo de acuerdo

en legalizar solo la marihuana).

Como sabemos, Uruguay legalizó la marihuana y, según una encuesta del 2014, el 17 % de estudiantes de

secundaria la consumió, a diferencia de un 15 % que prefirió el tabaco. También se ha incrementado el

número de personas que cultiva marihuana en sus domicilios.

La ONG peruana Cedro se opone a la legalización de la marihuana por considerarla no solo nociva, sino

una «droga de entrada», tras lo cual el usuario puede consumir las sustancias «duras». El Código Penal

establece que es legal poseer drogas en las siguientes cantidades máximas: 5 g de pasta básica de cocaína,

2 g de clohorhidrato de cocaína, 8 g de marihuana, etc. De superarse estas cantidades, hablamos de

posesión para el tráfico ilícito.

¿Legalizar las drogas en general serviría para hacer del narcotráfico un negocio no rentable? Hay quienes opinan

que sí por lo expuesto anteriormente, otros que eso no funcionaría en Perú, que es el segundo productor mundial

de hoja de coca (Colombia nos quitó la corona). De aquí, además, parten por aire, mar y tierra los derivados de esa

planta para consumo en los cinco continentes.

La República. (24 de noviembre de 2015). «Tres temas polémicos que necesitan ser discutidos en la

campaña presidencial».

  1. 3. Se deduce del texto que antes de legalizar la marihuana en Uruguay

A) los estudiantes de secundaria se dedicaban más a la investigación.

B) se expendía en mayores cantidades que la que es vendida ahora.

C) los estudiantes que consumieron marihuana eran menos de 17 %.

D) era legal portar 8 gramos, ahora es ilegal portar más de eso.

E) los narcotraficantes no se beneficiaban, pues no tenían un mercado seguro.

4.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

La lucha actual contra las drogas en Perú se traduce en la disminución de los cultivos ilegales de hoja de

coca, insumo vital para el narcotráfico. Aun así, este problema está a años luz de acabar, pues Perú es un

paraíso para las narcoavionetas, que entran y salen del país y muy pocas son intervenidas.

Esto motivó que se apruebe el derribo de las avionetas sospechosas de trasportar estupefacientes, pero

la guerra armada contra las drogas no tiene que ser el único método para evitar que esta sustancia

perjudique a la población con sus efectos comprobados. Una posibilidad es legalizar su comercialización.

La lógica detrás de ello es que, cuando deje de ser una actividad ilícita, el tráfico de drogas ya no será un

negocio rentable y no generará tanto dinero. Hay distinciones, pues algunos se mantienen a favor de la

lucha contra las drogas duras (cocaína) pero están a favor de que se legalice la marihuana.

No olvidemos que en 2011 Alejandro Toledo sugirió que despenalizar el consumo de droga es una «línea

a explorar», de modo que el Perú no se convierta en un narcoestado. No pasó mucho para que sus

opositores lo hicieran leña por ese comentario (PPK entre ellos, quien en esa campaña estuvo de acuerdo

en legalizar solo la marihuana).

Como sabemos, Uruguay legalizó la marihuana y, según una encuesta del 2014, el 17 % de estudiantes de

secundaria la consumió, a diferencia de un 15 % que prefirió el tabaco. También se ha incrementado el

número de personas que cultiva marihuana en sus domicilios.

La ONG peruana Cedro se opone a la legalización de la marihuana por considerarla no solo nociva, sino

una «droga de entrada», tras lo cual el usuario puede consumir las sustancias «duras». El Código Penal

establece que es legal poseer drogas en las siguientes cantidades máximas: 5 g de pasta básica de cocaína,

2 g de clohorhidrato de cocaína, 8 g de marihuana, etc. De superarse estas cantidades, hablamos de

posesión para el tráfico ilícito.

¿Legalizar las drogas en general serviría para hacer del narcotráfico un negocio no rentable? Hay quienes opinan

que sí por lo expuesto anteriormente, otros que eso no funcionaría en Perú, que es el segundo productor mundial

de hoja de coca (Colombia nos quitó la corona). De aquí, además, parten por aire, mar y tierra los derivados de esa

planta para consumo en los cinco continentes.

La República. (24 de noviembre de 2015). «Tres temas polémicos que necesitan ser discutidos en la

campaña presidencial».

  1. 4. Si en el Perú se llegara a legalizar la comercialización de marihuana,

A) la narcoviolencia terminaría por completo del país porque no tendrían mercado.

B) los estudiantes de secundaria serían los únicos afectados con esa medida legal.

C) la ONG Cedro tendría que cambiar su pensamiento para poder seguir trabajando.

D) tendría que modificarse el apartado dedicado a la marihuana en el Código Penal.

E) todos sus habitantes estarían en peligro porque recrudecería la violencia armada.

5.

MULTIPLE CHOICE QUESTION

5 mins • 1 pt

La lucha actual contra las drogas en Perú se traduce en la disminución de los cultivos ilegales de hoja de

coca, insumo vital para el narcotráfico. Aun así, este problema está a años luz de acabar, pues Perú es un

paraíso para las narcoavionetas, que entran y salen del país y muy pocas son intervenidas.

Esto motivó que se apruebe el derribo de las avionetas sospechosas de trasportar estupefacientes, pero

la guerra armada contra las drogas no tiene que ser el único método para evitar que esta sustancia

perjudique a la población con sus efectos comprobados. Una posibilidad es legalizar su comercialización.

La lógica detrás de ello es que, cuando deje de ser una actividad ilícita, el tráfico de drogas ya no será un

negocio rentable y no generará tanto dinero. Hay distinciones, pues algunos se mantienen a favor de la

lucha contra las drogas duras (cocaína) pero están a favor de que se legalice la marihuana.

No olvidemos que en 2011 Alejandro Toledo sugirió que despenalizar el consumo de droga es una «línea

a explorar», de modo que el Perú no se convierta en un narcoestado. No pasó mucho para que sus

opositores lo hicieran leña por ese comentario (PPK entre ellos, quien en esa campaña estuvo de acuerdo

en legalizar solo la marihuana).

Como sabemos, Uruguay legalizó la marihuana y, según una encuesta del 2014, el 17 % de estudiantes de

secundaria la consumió, a diferencia de un 15 % que prefirió el tabaco. También se ha incrementado el

número de personas que cultiva marihuana en sus domicilios.

La ONG peruana Cedro se opone a la legalización de la marihuana por considerarla no solo nociva, sino

una «droga de entrada», tras lo cual el usuario puede consumir las sustancias «duras». El Código Penal

establece que es legal poseer drogas en las siguientes cantidades máximas: 5 g de pasta básica de cocaína,

2 g de clohorhidrato de cocaína, 8 g de marihuana, etc. De superarse estas cantidades, hablamos de

posesión para el tráfico ilícito.

¿Legalizar las drogas en general serviría para hacer del narcotráfico un negocio no rentable? Hay quienes opinan

que sí por lo expuesto anteriormente, otros que eso no funcionaría en Perú, que es el segundo productor mundial

de hoja de coca (Colombia nos quitó la corona). De aquí, además, parten por aire, mar y tierra los derivados de esa

planta para consumo en los cinco continentes.

La República. (24 de noviembre de 2015). «Tres temas polémicos que necesitan ser discutidos en la

campaña presidencial».

  1. 5. Es incompatible con el texto afirmar que la legalización de las drogas en el Perú

A) tiene un apoyo unánime de políticos.

B) evidencia tres posiciones al respecto.

C) sería contraproducente según Cedro.

D) tiene apoyo parcial de los candidatos.

E) podría tener un carácter exploratorio.

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